La transferencia de embriones es el momento más esperado y emocionante de un tratamiento de reproducción asistida, pero también uno de los que más dudas genera. Es un procedimiento rápido, seguro y que habitualmente se tolera bien, sin requerir quirófano complejo ni anestesia. Nuestro objetivo principal es depositar el embrión en el lugar adecuado y en el momento de máxima receptividad uterina para favorecer la implantación. Saber cómo prepararse, qué tipos de preparación endometrial existen y cómo gestionar el posterior periodo de betaespera con tranquilidad es fundamental para afrontar esta fase final con confianza y seguridad clínica.
Dr. Rubén García-Abadillo Seivane
Llegar a la transferencia de embriones significa haber superado con éxito las fases previas de un tratamiento de Fecundación In Vitro (FIV) u ovodonación. Es el momento cumbre y más emocionante del proceso, ya que representa el instante en el que el embrión se coloca finalmente en el útero materno.
Es completamente normal sentir cierta ansiedad o expectación ante esta cita. Sin embargo, desde el punto de vista médico, se trata de una intervención sencilla y mínimamente invasiva. Entender con absoluta claridad en qué consiste, cómo se prepara tu útero y qué síntomas físicos son esperables durante los días posteriores, te ayudará a reducir el estrés y a vivir esta etapa final de una manera mucho más calmada. Las sociedades científicas actualizan constantemente sus recomendaciones (ASRM Practice Guidance) para garantizar que este proceso sea lo más seguro y efectivo posible.
A continuación, te explicamos todo el proceso clínico para que sepas exactamente qué esperar antes, durante y después del procedimiento.
¿Qué es la transferencia embrionaria y en qué consiste?

La transferencia embrionaria es el último paso clínico de un ciclo de FIV. Consiste en la introducción de uno o varios embriones, previamente desarrollados en el laboratorio, dentro de la cavidad uterina de la mujer con el fin de que se implanten en el tejido endometrial y den lugar a una gestación evolutiva.
A diferencia de la punción folicular, este procedimiento suele ser un procedimiento breve, no requiere ingreso hospitalario ni anestesia, y no suele ser doloroso, realizándose de forma ambulatoria. Para garantizar la máxima precisión, el ginecólogo utiliza una ecografía abdominal (guía ecográfica) que le permite visualizar el útero en tiempo real y depositar el embrión en el lugar exacto.
Tipos de transferencia: en fresco o congelada
Dependiendo de las circunstancias clínicas de cada paciente y de la evolución del ciclo de estimulación, el equipo médico puede optar por realizar una transferencia en fresco o congelada. La elección depende de la indicación clínica de cada caso.
- Transferencia en fresco: se realiza unos días después de la punción ovárica (generalmente en día 5 de desarrollo, cuando el embrión alcanza la fase de blastocisto).
- Transferencia de embriones congelados (criotransferencia): los embriones se criopreservan en el laboratorio y se transfieren en un ciclo menstrual posterior.
En algunos casos se recomienda diferir la transferencia. Esta estrategia puede ser útil cuando interesa evitar la transferencia en el mismo ciclo de estimulación ovárica, creando un entorno uterino que el equipo médico considere más receptivo. Además, da tiempo para realizar un diagnóstico genético preimplantacional (PGT-A), un estudio que permite analizar alteraciones cromosómicas cuando existe indicación clínica. En el laboratorio de HM Fertility Center, el proceso de vitrificación/desvitrificación emplea tecnología de enfriamiento ultrarrápido, logrando tasas de supervivencia embrionaria elevadas.
Ciclo natural vs. ciclo sustituido: ¿cómo elegir?
Si se opta por transferir embriones vitrificados, es necesario preparar el útero. Existen dos estrategias principales, y la decisión recae en el criterio médico:
- Ciclo natural: puede valorarse para pacientes con ovulaciones regulares. Se monitoriza el crecimiento del folículo natural mediante ecografías y se programa la transferencia calculando los días desde el pico ovulatorio. Su principal característica es que requiere menos medicación.
- Ciclo sustituido: suele considerarse para mujeres con ciclos irregulares, ausencia de menstruación (menopausia) o en tratamientos de ovodonación. Consiste en administrar medicación hormonal para controlar los tiempos del desarrollo del útero con precisión.
La preparación endometrial para la transferencia paso a paso
El éxito de la implantación depende tanto de la calidad del embrión como de la receptividad del útero. Por ello, la preparación endometrial para la transferencia es una fase crítica y meticulosa del tratamiento.
El objetivo médico es conseguir un endometrio con un aspecto «trilaminar» y un grosor y patrón ecográfico adecuados según valoración médica. Este proceso se divide en dos fases bien diferenciadas:
- Fase estrogénica: se administran estrógenos (mediante pastillas, parches o gel) para estimular de forma progresiva el crecimiento del endometrio.
- Fase de progesterona: una vez alcanzado el desarrollo adecuado, se inicia la administración de progesterona (habitualmente por vía vaginal). Esta hormona transforma el tejido para hacerlo receptivo y simular la llamada ventana de implantación (el periodo en el que el endometrio está sincronizado con la edad del embrión para permitir que anide).
En casos de fallos de implantación repetidos, la revisión sistemática de la cavidad uterina y el ciclo está respaldada por guías clínicas de referencia internacional (American Society for Reproductive Medicine). De forma independiente y no rutinaria, el equipo médico puede plantear un Test de receptividad endometrial (ERA) en casos muy seleccionados para intentar personalizar esta ventana temporal.
El día de la transferencia de embriones: ¿qué esperar en la clínica?
El día de la cita es normal sentir nervios, pero conocer el paso a paso te ayudará a acudir mucho más tranquila:
- Preparación previa: es posible que tengas que acudir con la vejiga llena, ya que esto puede facilitar la visualización ecográfica del útero.
- En la sala de transferencia: te colocarás en posición ginecológica. El especialista introducirá un espéculo y limpiará cuidadosamente el cuello uterino.
- El depósito del embrión: bajo guía ecográfica continua, el ginecólogo introducirá un catéter de transferencia muy fino y flexible hasta alcanzar el punto exacto en la cavidad uterina. El embriólogo trae el embrión desde el laboratorio y se deposita con absoluta suavidad.
- Reposo posterior: tras retirar el catéter, permanecerás en reposo durante un breve periodo, si el equipo lo considera necesario, antes de irte a casa.
Checklist práctico antes de acudir
- Seguir estrictamente la pauta de medicación indicada por la clínica.
- Acudir con la vejiga según las instrucciones del centro.
- Llevar la documentación requerida para el procedimiento.
- Evitar el uso de perfumes o lociones fuertes si el laboratorio lo solicita.
- Consultar cualquier duda médica con el equipo antes de entrar a la sala.
¿Cuántos embriones se transfieren en España?
La normativa vigente en España en materia de reproducción asistida regula los límites de embriones que pueden transferirse en un mismo ciclo. Sin embargo, la tendencia médica estandarizada actual es transferir un único embrión de buena calidad (estrategia conocida como Single Embryo Transfer), preferiblemente en estadio de blastocisto. El objetivo de esta medida es mantener las opciones de éxito mientras ayuda a reducir el riesgo de embarazo múltiple y sus complicaciones obstétricas asociadas, priorizando la salud de la madre y del futuro bebé.
El periodo de betaespera: cuidados y síntomas normales
Los días que transcurren desde la transferencia hasta la analítica de embarazo se conocen como betaespera. Es una fase de gran intensidad emocional en la que conviene tener claras ciertas pautas:
- El reposo: no suele recomendarse reposo absoluto salvo indicación médica individualizada. Tras un reposo relativo inicial, habitualmente se puede retomar una vida tranquila y normal, evitando esfuerzos extremos, cargar peso excesivo o practicar deportes de impacto.
- Síntomas habituales: puedes notar molestias en el bajo vientre similares a la menstruación, hinchazón, sensibilidad mamaria o cansancio, a menudo causados por la propia progesterona. También es posible presentar un leve manchado rosado o marrón; esto puede deberse al roce del catéter o a cambios hormonales, por lo que no confirma ni descarta el embarazo (sangrado de implantación).
- Ausencia de síntomas: no sentir ningún síntoma físico es completamente normal y no significa que el tratamiento haya fallado.
- Señales de alerta: se debe contactar con el equipo médico si aparece sangrado abundante, dolor pélvico intenso o fiebre.
- La prueba de embarazo: para evitar resultados alterados por la medicación, el equipo indicará el día exacto para realizar la prueba en sangre (análisis de beta-hCG), habitualmente pasados varios días desde la transferencia. Conviene evitar test de orina demasiado tempranos porque pueden generar resultados poco fiables.
Preguntas frecuentes
¿Es dolorosa la transferencia de embriones?
No suele ser doloroso. Es un proceso muy similar a una revisión ginecológica o una citología. Habitualmente se tolera bien, no requiere ningún tipo de sedación y estarás despierta y acompañada en todo momento.
¿Qué pasa con los embriones que no se transfieren?
Los embriones viables y de buena calidad sobrantes de un ciclo de FIV se criopreservan. El equipo médico y legal informará de las opciones legales disponibles y sus destinos según la normativa vigente en España.
¿Es normal tener un leve sangrado después de la transferencia embrionaria?
Sí, es un síntoma clínico frecuente. Puede deberse a un leve roce en el cuello del útero durante el procedimiento, a fluctuaciones hormonales o tratarse de un sangrado asociado a la implantación. Solo si el sangrado es abundante y de color rojo brillante se debe contactar con el equipo de HM Fertility Center para su valoración.
