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El estudio de fertilidad femenina es la base para entender por qué no llega el embarazo y qué opciones existen para conseguirlo. No se trata solo de hacer una analítica: es una evaluación integral que valora la reserva ovárica, la ovulación, el estado del útero, la permeabilidad de las trompas y otros factores que pueden afectar a tu capacidad reproductiva.

En HM Fertility Center realizamos un estudio personalizado para identificar con rapidez qué está ocurriendo en cada caso y orientar el tratamiento más adecuado. Cuanto antes se estudia la fertilidad, antes se puede tomar una decisión informada y aumentar las probabilidades de embarazo.

Su objetivo no es solo poner nombre al problema, sino definir el siguiente paso: seguir buscando embarazo de forma natural, pautar cambios concretos, indicar una técnica sencilla como el coito dirigido o la inseminación artificial, o valorar directamente un tratamiento de fecundación in vitro si la situación lo requiere.

Estudio fertilidad femenina (1)

No siempre conviene esperar un año para empezar a estudiar la fertilidad. El momento adecuado depende sobre todo de la edad y de los antecedentes ginecológicos.

Si tienes menos de 35 años: se recomienda iniciar el estudio tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin embarazo.
Si tienes 35 años o más: lo aconsejable es adelantar el estudio tras 6 meses de búsqueda sin éxito.
Si tus ciclos son irregulares o no ovulas con normalidad: conviene estudiarlo antes porque puede existir una alteración hormonal u ovulatoria.

También es importante adelantarlo si tienes endometriosis, miomas, cirugía ginecológica previa o antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica, abortos de repetición o sospechas de baja reserva ovárica. Y si lo que quieres es planificar la maternidad, conocer tu reserva ovárica y tu situación reproductiva actual puede ayudarte a decidir si te interesa preservar óvulos.

Chica joven ginecologo utero (2)

Ciclos irregulares o sin ovulación

Cuando los ciclos son muy irregulares, muy cortos o muy largos, o existe sospecha de anovulación, hay alta probabilidad de una alteración hormonal u ovulatoria que conviene confirmar antes de seguir buscando embarazo a ciegas.

Endometriosis o sospecha clínica

Dolor menstrual intenso, dolor pélvico crónico o relaciones dolorosas son signos compatibles con endometriosis. Su impacto en la fertilidad puede ser importante y conviene valorarlo cuanto antes mediante ecografía y exploración.

Miomas, pólipos o cirugía ginecológica previa

Las alteraciones del útero y las cirugías previas (miomectomía, legrados, conización, ligadura tubárica) pueden condicionar la implantación o la permeabilidad tubárica. Es importante revisar el estado anatómico antes de iniciar tratamientos.

Antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica

Las infecciones pélvicas previas pueden dejar secuelas tubáricas (adherencias, obstrucción) que dificultan el embarazo natural. La histerosalpingografía permite confirmar si las trompas están permeables.

Abortos de repetición o baja reserva ovárica

Cuando se han producido dos o más abortos espontáneos o existen señales de una reserva ovárica baja (AMH disminuida, recuento folicular reducido), el estudio ayuda a orientar el diagnóstico y evitar perder más tiempo reproductivo.

Quieres planificar la maternidad

Aunque no estés buscando embarazo todavía, conocer tu reserva ovárica y tu situación reproductiva actual te permite tomar decisiones con datos. Si conviene preservar la fertilidad, puede valorarse la vitrificación de óvulos.

¿Qué pruebas incluye el estudio de fertilidad femenina?

1. Primera consulta con el especialista

Revisamos tu historia clínica, tus ciclos, tu edad, antecedentes personales y familiares, y definimos qué pruebas son necesarias desde el principio. La primera valoración es gratuita.

2. Ecografía y valoración inicial de la reserva ovárica

En la misma evaluación inicial podemos detectar signos de endometriosis, quistes, miomas o alteraciones uterinas, además de estimar la reserva ovárica mediante el recuento folicular antral por ecografía.

3. Analítica hormonal y pruebas complementarias

Programamos la analítica en el momento adecuado del ciclo y, si procede, añadimos histerosalpingografía, citología, cariotipo u otras pruebas diagnósticas según la orientación clínica.

4. Interpretación conjunta de resultados

No basta con tener pruebas sueltas: el valor está en interpretarlas en conjunto para entender qué está limitando el embarazo y cuál es el pronóstico real. Combinamos edad, reserva ovárica, anatomía uterina, permeabilidad tubárica y tiempo de búsqueda.

5. Propuesta de tratamiento o plan de acción

Con el estudio completo te indicamos si conviene seguir buscando embarazo natural, optimizar tiempos, completar el estudio con la pareja mediante un estudio de fertilidad masculina o pasar a un tratamiento como coito dirigido, inseminación artificial o fecundación in vitro.

Uno de los errores más frecuentes es fijarse en un solo dato. La fertilidad femenina no depende únicamente de la AMH, ni de una ecografía, ni de una trompa permeable. Lo importante es interpretar la combinación de edad, reserva ovárica, calidad ovulatoria, anatomía uterina, permeabilidad tubárica y tiempo de búsqueda de embarazo.

Si la reserva ovárica está disminuida: puede ser recomendable acelerar la toma de decisiones para no perder tiempo reproductivo.

Si detectamos alteraciones ovulatorias: podemos valorar tratamiento médico, control del ciclo o técnicas sencillas como el coito dirigido.

Si hay obstrucción tubárica o patología uterina: puede ser necesario resolverla o pasar directamente a una técnica de reproducción asistida más eficaz.

Si el estudio femenino es normal: completamos la evaluación con el factor masculino y otros posibles condicionantes antes de concluir que todo está bien.

El verdadero valor del estudio no está en acumular pruebas, sino en convertir la información diagnóstica en una decisión médica clara. En HM Fertility Center te explicamos qué significan tus resultados y cuál es la opción con más sentido para tu caso concreto.

Reserva ovárica en un laboratorio

Ahorra tiempo reproductivo

Permite detectar cuanto antes si existe una causa que impida el embarazo o reduzca las posibilidades de éxito, evitando perder meses claves —especialmente importante a partir de los 35 años, cuando la reserva ovárica empieza a disminuir.

Evita tratamientos a ciegas

Un diagnóstico claro ayuda a elegir la técnica más adecuada en lugar de probar opciones con baja probabilidad de éxito o repetir ciclos que no se ajustan a la causa real de la dificultad para concebir.

Personaliza la estrategia

Cada mujer tiene una situación distinta y no todas necesitan el mismo abordaje. El estudio personalizado permite ajustar el plan a tu edad, tus antecedentes y tus expectativas reproductivas.

Reduce incertidumbre y ansiedad

Entender qué está ocurriendo facilita tomar decisiones con más seguridad y con menos desgaste emocional. El acompañamiento del equipo médico y del programa FivCare está pensado precisamente para esto.

Por qué elegir HM Fertility Center para tu estudio de fertilidad

Dar amor

25 años de experiencia

Ayudamos a miles de familias a cumplir su sueño con tratamientos integrales.

Hospital

El mejor equipo

Profesionales altamente cualificados y comprometidos con tu bienestar.

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Enfoque multidisciplinar

Integramos diferentes especialidades para abordar tu fertilidad al completo.

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Seguridad y tecnología

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Te ofrecemos un acompañamiento personal durante todo el proceso.

Preguntas frecuentes sobre el estudio de fertilidad femenina

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