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Qué es la astenozoospermia y cómo se puede tratar

Imagen editorial de laboratorio de fertilidad con estudio de movilidad espermática

La astenozoospermia es una alteración del semen en la que la movilidad de los espermatozoides está disminuida. Dicho de forma sencilla: hay espermatozoides, pero gran parte de ellos no se mueve de forma progresiva para avanzar hacia el óvulo y fecundarlo.

Dra. Ana Monfort Quintana

Cuando aparece este término en un espermiograma, la duda suele ser inmediata: si los espermatozoides se mueven poco, ¿todavía se puede lograr un embarazo? En muchos casos, sí, pero el pronóstico depende del grado de afectación, de otros parámetros seminales y de si existen otros factores de infertilidad asociados.

¿Qué es la astenozoospermia?

La astenozoospermia es una alteración de la motilidad espermática. En otras palabras, los espermatozoides no se desplazan con la velocidad o progresan como deberían. Esto puede dificultar que lleguen al óvulo por sí mismos, especialmente en el contexto de búsqueda de embarazo natural.

En el espermiograma, la motilidad progresiva aparece como uno de los parámetros clave del estudio seminal, junto con concentración, morfología y vitalidad. Por eso, el diagnóstico no se basa en «si se mueven o no» de forma subjetiva, sino en una medición de laboratorio.

La astenozoospermia puede ser:

  • Leve: cuando la movilidad está reducida pero todavía existe un mínimo porcentaje de espermatozoides progresivos.
  • Moderada: cuando la reducción afecta más claramente a las probabilidades de fecundación espontánea.
  • Severa: cuando el movimiento progresivo es muy bajo y suele ser necesario valorar reproducción asistida.

¿Puede causar infertilidad?

Sí, puede influir de forma importante en la fertilidad masculina, pero no siempre significa esterilidad.

La movilidad es esencial porque el espermatozoide debe recorrer el tracto reproductor femenino y atravesar varias barreras hasta encontrarse con el óvulo. Si esa movilidad está reducida, el trayecto resulta más difícil y las probabilidades de embarazo espontáneo pueden bajar.

Ahora bien, el impacto real depende de varios factores:

  • Qué porcentaje de espermatozoides se mueve de forma progresiva.
  • Cuál es la concentración total.
  • Cómo es la morfología espermática.
  • Si existe fragmentación del ADN espermático u otros hallazgos.
  • La edad y fertilidad de la pareja.

Por eso, la astenozoospermia no se interpreta de forma aislada, sino dentro de un estudio global del factor masculino.

Causas frecuentes de la astenozoospermia

No siempre hay una única causa. Entre las más frecuentes se encuentran:

  • Varicocele.
  • Infecciones o inflamación del tracto genital.
  • Fiebre reciente.
  • Tabaquismo, alcohol u otros tóxicos.
  • Estrés oxidativo.
  • Obesidad y alteraciones metabólicas.
  • Exposición a calor mantenido.
  • Alteraciones hormonales.
  • Factores genéticos o idiopáticos.

Una causa especialmente relevante es el varicocele, porque puede afectar tanto a la movilidad como a otros parámetros seminales. En algunos pacientes, tratar esa causa puede mejorar la calidad espermática.

¿Produce síntomas?

La astenozoospermia, por sí sola, no da síntomas. La mayoría de los hombres la descubren tras un estudio de fertilidad porque llevan tiempo intentando embarazo sin éxito.

Cuando existen síntomas, se deben a la causa de base y no a la baja movilidad en sí. Por ejemplo:

  • Dolor o pesadez testicular si hay varicocele.
  • Molestias genitourinarias si existe inflamación.
  • Signos de alteración hormonal en algunos casos.

¿Cómo se diagnostica?

La prueba fundamental es el espermiograma. Este estudio realiza una valoración de cómo se mueven los espermatozoides y permite clasificar si están alterados.

En HM Fertility Center, el espermiograma es una prueba diagnóstica dentro del estudio de pareja estéril que nos permite identificar alteraciones como oligozoospermia, teratozoospermia y astenozoospermia. Si el resultado estuviera alterado, en ocasiones, se puede recomendar repetirlo para confirmar que no se trata de una variación puntual y, en base al segundo resultado, valorar ampliar el estudio de fertilidad masculina con otras pruebas.

Infografía médica sobre espermiograma y movilidad progresiva en astenozoospermia

Según el caso, el estudio puede completarse con:

  • Exploración andrológica.
  • Ecografía testicular.
  • Perfil hormonal.
  • Test de fragmentación espermática.
  • Estudios genéticos en casos seleccionados.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento depende de la causa y del impacto real sobre la fertilidad. No existe una única pauta válida para todos.

1. Corregir la causa cuando existe

Si hay varicocele, infección, inflamación o un factor hormonal identificable, el primer paso es tratarlo o controlarlo. En algunos hombres eso se traduce en una mejora del seminograma.

2. Mejorar hábitos y salud general

En muchos casos también se recomienda:

  • Dejar el tabaco y reducir el alcohol.
  • Controlar el peso y el síndrome metabólico.
  • Evitar calor mantenido en la zona genital.
  • Revisar la medicación o suplementos si pueden influir.

Estos cambios no siempre son suficientes, pero forman parte del abordaje correcto del factor masculino.

3. Reproducción asistida

Cuando la movilidad está claramente comprometida o se suma a otras alteraciones, puede ser necesario recurrir a técnicas de reproducción asistida.

La inseminación artificial puede valorarse en algunos casos leves y bien seleccionados. Cuando el factor masculino es más importante, la FIV con ICSI suele ser una de las opciones más eficaces, ya que permite seleccionar un espermatozoide y fecundar el ovocito directamente.

¿Se puede lograr embarazo con astenozoospermia?

Sí, se puede, pero el camino no es igual en todos los casos.

En formas leves, especialmente si el resto del seminograma es aceptable, puede seguir existiendo posibilidad de embarazo natural. En formas moderadas o severas, o cuando además hay oligozoospermia, teratozoospermia o edad materna avanzada, lo más razonable sería plantear reproducción asistida.

El objetivo no es solo «normalizar un número», sino elegir la estrategia con más probabilidad de embarazo en el menor tiempo razonable para esa pareja.

¿Cuándo conviene consultar con un especialista?

Conviene pedir valoración si:

  • Lleváis más de 6-12 meses intentando el embarazo sin éxito.
  • El espermiograma muestra baja movilidad.
  • Hay antecedentes de varicocele u otras alteraciones andrológicas.
  • Existen varios parámetros seminales alterados.
  • Ya ha habido fallos de fecundación o tratamientos previos.

En muchos casos, además del estudio masculino, también conviene valorar la fertilidad como pareja desde la primera visita en reproducción asistida, para decidir qué pruebas y qué estrategia tienen más sentido en cada caso.

Preguntas frecuentes sobre astenozoospermia

¿La astenozoospermia impide siempre el embarazo natural?

No. Puede reducir las probabilidades, pero no siempre lo impide, sobre todo si la alteración es leve y el resto del estudio es normal.

¿Es lo mismo que tener poco semen?

No. La astenozoospermia afecta a la movilidad de los espermatozoides, no al volumen del eyaculado.

¿Se puede mejorar?

En algunos casos sí, sobre todo si existe una causa corregible o se modifican hábitos de riesgo. En otros, la mejor opción es recurrir a reproducción asistida.

¿Cuándo se recomienda ICSI?

Se recomienda especialmente cuando la movilidad es muy baja o cuando la astenozoospermia se combina con otros factores masculinos que dificultan la fecundación.

Artículo validado por
Dra. Ana Monfort Quintana
Especialista en Reproducción Asistida – HM Fertility Center
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