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Azoospermia: qué es, tipos, causas y tratamientos para conseguir el embarazo

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La azoospermia es la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado y una causa frecuente de infertilidad masculina, pero no significa que el embarazo sea imposible. Un estudio andrológico completo permite diferenciar el tipo de azoospermia, identificar su origen y ofrecer opciones de tratamiento como cirugía, terapia hormonal, recuperación de espermatozoides y técnicas de reproducción asistida.

Dra. Ana Monfort Quintana

¿Qué es la azoospermia?

La azoospermia es la ausencia total de espermatozoides en el eyaculado, confirmada mediante análisis de semen (seminograma).

Aunque pueda sonar muy contundente, azoospermia no significa necesariamente que no existan espermatozoides en los testículos ni que sea imposible lograr un embarazo. En muchos casos, con un estudio adecuado y los tratamientos de fertilidad indicados —incluyendo reproducción asistida— es posible conseguir espermatozoides útiles con los que se logra una gestación.

 Para hablar de azoospermia es necesario:

  • Realizar al menos dos seminogramas separados en el tiempo.
  • Analizar la muestra tras centrifugación, para confirmar que no se observan espermatozoides ni siquiera en el sedimento.

No debe confundirse con:

  • Oligozoospermia: recuento de espermatozoides bajo, pero no nulo.
  • Aspermia: ausencia de semen (no hay líquido eyaculado).

Se estima que la azoospermia afecta aproximadamente al 1 % de los varones y está presente en alrededor del 10–15 % de los hombres con infertilidad.

Tipos de azoospermia

Desde el punto de vista clínico se distinguen dos grandes grupos principales, a los que se suma un tercer tipo de origen hormonal:

1. Azoospermia obstructiva

En la azoospermia obstructiva existe una producción normal de espermatozoides en los testículos, pero se produce una obstrucción en los conductos que los transportan (epidídimo, conductos deferentes y conductos eyaculadores).

Causas frecuentes:

  • Vasectomía previa.
  • Ausencia congénita de conductos deferentes (a menudo asociada a mutaciones en el gen CFTR relacionadas con la fibrosis quística).
  • Cicatrices tras infecciones (epididimitis, orquitis) o cirugías pélvicas.
  • Quistes o malformaciones de los conductos eyaculadores.

En este tipo de azoospermia, las posibilidades de obtener espermatozoides mediante técnicas de recuperación testicular suelen ser altas.

2. Azoospermia no obstructiva o secretora

En la azoospermia no obstructiva existe un problema en la producción de espermatozoides (espermatogénesis) en el testículo. Puede ser parcial o prácticamente completa, y es la forma más grave de alteración de la fertilidad masculina.

Causas habituales:

  • Alteraciones genéticas (síndrome de Klinefelter, microdeleciones del cromosoma Y).
  • Daño testicular por infecciones, torsión testicular, traumatismos, radioterapia o quimioterapia.
  • Criptorquidia (testículos no descendidos en la infancia).
  • Varicocele severo.

En estos casos, la obtención de espermatozoides es más compleja, pero en un porcentaje significativo pueden localizarse espermatozoides directamente en el tejido testicular mediante técnicas como la micro-TESE, que posteriormente se utilizaran en un ciclo de FIV con ICSI.

3. Azoospermia pretesticular (de origen hormonal)

Este tipo de azoospermia se debe a una falta de estimulación hormonal adecuada de testículos normales (hipogonadismo hipogonadotropo, tumores hipofisarios, hiperprolactinemia, etc.).

En estos casos, el problema se localiza “por encima” del testículo, en el eje hipotálamo–hipófisis, y en muchas ocasiones puede corregirse con tratamientos hormonales específicos.

Causas más frecuentes de azoospermia

Las guías internacionales sobre infertilidad masculina recomiendan una evaluación sistemática de los hombres con azoospermia, que incluya historia clínica, exploración física, análisis hormonales y estudios genéticos.

Entre las causas más habituales destacan:

Alteraciones testiculares primarias

  • Alteraciones genéticas:
    • Síndrome de Klinefelter (47,XXY).
    • Microdeleciones del cromosoma Y en regiones AZF, asociadas a fallo espermatogénico.
  • Daño testicular adquirido:
    • Torsión testicular, traumatismos severos.
    • Orquitis (por ejemplo, tras parotiditis).
    • Radioterapia y quimioterapia.
  • Criptorquidia no tratada o tratada tardíamente.
  • Varicocele de alto grado, que puede afectar la espermatogénesis por aumento de temperatura y estrés oxidativo.

Obstrucción de la vía seminal

  • Vasectomía.
  • Cirugías pélvicas previas.
  • Infecciones del epidídimo o los conductos deferentes.
  • Anomalías congénitas (ausencia de deferentes, quistes).

Causas hormonales

  • Hipogonadismo hipogonadotropo (déficit de FSH y LH).
  • Tumores hipofisarios o hipotalámicos.
  • Hiperprolactinemia.
  • Uso de esteroides anabolizantes u otros fármacos que suprimen el eje hormonal.

Factores de estilo de vida y ambientales

  • Exposición prolongada a calor intenso en la zona testicular.
  • Tabaco, alcohol y otras drogas.
  • Contacto con tóxicos ambientales (pesticidas, solventes, metales pesados).
  • Obesidad y sedentarismo, que se asocian a alteraciones hormonales y de la calidad seminal.

En algunos casos, a pesar de un estudio completo, la azoospermia puede ser considerada idiopática (sin causa claramente identificable).

¿Cómo se diagnostica la azoospermia?

El estudio de un varón con azoospermia sigue un protocolo estructurado. Principalmente:

1. Seminograma y repetición

  • Se realiza un análisis de semen tras 2–5 días de abstinencia sexual.
  • Si no se observan espermatozoides, se centrifuga la muestra y se vuelve a examinar el sedimento.
  • Es necesario confirmar el hallazgo en al menos dos seminogramas realizados en días diferentes.

En HM Fertility Center, el estudio del semen se completa con otros parámetros avanzados cuando procede. Si se desea profundizar en este tema, se puede consultar el artículo del blog sobre fragmentación del ADN espermático, donde se explica en detalle esta prueba complementaria.

2. Historia clínica y exploración física

El urólogo-andrólogo valorará:

  • Antecedentes de infecciones, traumatismos, criptorquidia, cirugías o tratamientos oncológicos.
  • Desarrollo puberal y características sexuales secundarias.
  • Tamaño y consistencia de los testículos, presencia de varicocele, alteraciones del epidídimo o de los conductos deferentes.

3. Análisis hormonales

Se suelen solicitar:

  • FSH, LH y testosterona total.
  • Prolactina y, en algunos casos, TSH (función tiroidea).

Estos valores ayudan a diferenciar entre azoospermia pretesticular (hormonal), testicular y obstructiva.

4. Estudios genéticos

Dado que la azoospermia se asocia a una mayor frecuencia de anomalías cromosómicas, suele recomendarse:

  • Cariotipo estándar.
  • Estudio de microdeleciones del cromosoma Y en varones con azoospermia o recuentos muy bajos.
  • Estudio del gen CFTR si se sospecha ausencia congénita de deferentes.

5. Ecografía testicular y otras pruebas de imagen

La ecografía ayuda a valorar tamaño y estructura testicular, varicocele, quistes o signos de obstrucción.

6. Biopsia testicular / TESE

En algunos casos se realiza una biopsia testicular o una extracción de espermatozoides testiculares (TESE o micro-TESE), con doble objetivo:

  • Obtener tejido para análisis histológico.
  • Intentar recuperar espermatozoides que puedan congelarse y utilizarse posteriormente en un ciclo de FIV con ICSI.

¿La azoospermia impide el embarazo?

No necesariamente.

Los datos clínicos muestran que:

  • Una parte importante de los varones con azoospermia obstructiva tiene una producción espermática normal; el problema es solo de “salida” y puede corregirse mediante cirugía o técnicas de recuperación espermática.
  • En la azoospermia no obstructiva, la probabilidad de encontrar espermatozoides en el testículo es menor, pero gracias a técnicas como la micro-TESE y la FIV con ICSI muchos hombres pueden lograr hijos biológicos.

Las posibilidades reales de embarazo dependen de:

  • El tipo de azoospermia y su causa concreta.
  • La edad y la reserva ovárica de la pareja femenina.
  • La calidad de los óvulos y el semen obtenido.
  • La experiencia del laboratorio de reproducción asistida.

Tratamientos de la azoospermia

El tratamiento siempre se individualiza en función del tipo de azoospermia y de las circunstancias de la pareja. Las principales opciones incluyen:

1. Tratamiento médico u hormonal

Indicados sobre todo en azoospermias de origen hormonal (pretesticulares):

  • Terapia con gonadotropinas o análogos de GnRH en hipogonadismo hipogonadotropo.
  • Tratamiento de hiperprolactinemia o alteraciones tiroideas.

En algunos casos, normalizar las hormonas permite que reaparezca producción de espermatozoides en el semen.

2. Cirugía para restaurar el paso de los espermatozoides

En la azoospermia obstructiva, pueden realizarse:

  • Reversión de vasectomía. (no se recomienda dada la posibilidad de recuperación espermática con otras técnicas de biopsia testicular)
  • Epididimovasostomía u otras cirugías reconstructivas cuando la obstrucción está en el epidídimo o los conductos. (no se recomienda dada la posibilidad de recuperación espermática con otras técnicas de biopsia testicular)
  • Varicocelectomía en varicocele severo, si se considera que puede mejorar la producción espermática.

3. Recuperación espermática y técnicas de reproducción asistida

Es la opción más recomendable para recuperación de espermatozoides en los casos de azoospermia obstructiva. Se obtienen directamente del epidídimo o del testículo para ser utilizados posteriormente en un ciclo de Fecundación in Vitro (FIV) con ICSI o microinyección espermática.

Las técnicas más empleadas son:

  • PESA / MESA (aspiración de espermatozoides del epidídimo).
  • TESA / TESE (aspiración o biopsia testicular).
  • micro-TESE, una técnica microquirúrgica que permite localizar pequeños focos de espermatogénesis con mayor precisión.

Además, cuando existe sospecha de alteraciones genéticas o antecedentes de abortos, puede valorarse el Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) para seleccionar embriones cromosómicamente sanos.

4. Uso de semen de donante

Cuando no es posible obtener espermatozoides viables, o existe un riesgo genético elevado, la opción de semen de donante puede ser una alternativa segura y eficaz para conseguir el embarazo, ya sea mediante:

Azoospermia y embarazo: aspectos a tener en cuenta

Probabilidades de éxito

Las tasas de embarazo en parejas con azoospermia dependen sobre todo de:

  • Si se trata de azoospermia obstructiva o no obstructiva.
  • La cantidad y calidad de espermatozoides recuperados.
  • La edad y reserva ovárica de la mujer.

En general:

  • Las parejas con azoospermia obstructiva que acceden a FIV-ICSI con espermatozoides recuperados suelen alcanzar tasas de gestación comparables a las de otros casos de FIV con factor masculino severo.
  • En la azoospermia no obstructiva, las tasas son más variables, pero la micro-TESE ha mejorado notablemente las opciones de encontrar espermatozoides utilizables.

En cualquier caso, el equipo médico explicará con detalle el pronóstico y las opciones más adecuadas en función del estudio de cada pareja.

Impacto emocional y apoyo psicológico

Recibir un diagnóstico de azoospermia puede generar sorpresa, preocupación, sentimientos de culpa o temor al futuro. Los problemas de fertilidad masculina pueden afectar negativamente la autoestima y la vida en pareja si no se abordan adecuadamente.

Por eso es importante:

  • Contar con información clara y realista.
  • Disponer de apoyo psicológico especializado cuando sea necesario.
  • Tomar decisiones en pareja, valorando todas las opciones (tratamientos médicos, reproducción asistida, donación de gametos…).

En HM Fertility Center se entiende el impacto emocional de la infertilidad y se ofrece un acompañamiento integral durante todo el proceso.

¿Cuándo acudir a un especialista en fertilidad masculina?

Se recomienda consultar con un especialista en reproducción asistida y andrología cuando:

  • Lleváis más de 12 meses intentando embarazo (o 6 meses si la mujer tiene más de 35 años) sin conseguirlo.
  • Un seminograma ha mostrado azoospermia o alteraciones severas.
  • Existen antecedentes de criptorquidia, quimioterapia, radioterapia, traumatismos testiculares o vasectomía.
  • Hay historia de abortos de repetición o gestaciones anembrionadas, como se detalla en los artículos del blog sobre aborto espontáneo y gestación anembrionada, donde se explica el papel de las alteraciones genéticas y otros factores.

En HM Fertility Center se realiza un estudio completo de la fertilidad masculina y femenina, diseñando un plan personalizado que puede incluir cambios en el estilo de vida, tratamientos médicos, técnicas de reproducción asistida o donación de gametos, según las necesidades de cada caso.

Si te han diagnosticado azoospermia o sospechas un problema de fertilidad, pide tu primera consulta. El equipo de especialistas te explicará con detalle tu situación, las opciones disponibles y los próximos pasos para acercarte a tu objetivo de ser madre o padre.

Artículo validado por
Dra. Ana Monfort Quintana
Especialista en Reproducción Asistida – HM Fertility Center
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