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La criotransferencia embrionaria, también conocida como transferencia de embrión criopreservado, consiste en transferir al útero de la mujer uno o varios embriones que fueron vitrificados en un ciclo anterior de FIV o ICSI.

Los embriones se conservan mediante vitrificación, una técnica de congelación ultrarrápida que evita la formación de cristales de hielo en las células embrionarias. Se almacenan en nitrógeno líquido a −196 °C y pueden mantenerse viables durante años sin perder su calidad. Antes de la transferencia, los embriones se descongelan mediante un proceso controlado de desvitrificación. En HM Fertility Center se aplica, además, la técnica de hatching asistido (eclosión asistida), que consiste en realizar una pequeña apertura en la zona pelúcida del embrión para facilitar su implantación en el endometrio.

La principal ventaja de la criotransferencia es que no requiere una nueva estimulación ovárica ni punción folicular, ya que se trabaja con embriones obtenidos en un ciclo previo. Esto hace que el proceso sea menos invasivo, más cómodo y más flexible en su programación. En HM Fertility Center, la criotransferencia alcanza una tasa de éxito de hasta el 60 % tras la transferencia de un embrión crioconservado (datos acumulados 2023).

Criotransferencia embrionaria hm fertility

Embriones sobrantes de un ciclo de FIV

Cuando tras una FIV se obtienen más embriones de buena calidad de los que se transfieren, los restantes se vitrifican para futuros intentos. Es la indicación más frecuente y permite aprovechar el ciclo de estimulación al máximo.

Segundo embarazo tras FIV exitosa

Parejas o mujeres que ya lograron un embarazo con FIV y desean un nuevo hijo con los embriones conservados, sin necesidad de repetir la estimulación ovárica ni la punción folicular.

Preservación de fertilidad o recepción de embriones donados

Mujeres que congelaron embriones previamente por motivos médicos (por ejemplo, antes de un tratamiento oncológico), o mujeres y parejas que optan por embriones procedentes de donación.

Riesgo de hiperestimulación ovárica (estrategia «freeze all»)

Cuando las condiciones hormonales tras la estimulación no son óptimas para la transferencia en fresco, se prefiere congelar todos los embriones y programar la transferencia en un ciclo posterior. Es la estrategia «freeze all», que protege a la paciente del síndrome de hiperestimulación.

Test genético preimplantacional (PGT)

Cuando se realiza biopsia embrionaria para descartar alteraciones genéticas, los embriones se vitrifican a la espera de los resultados del análisis, que demoran aproximadamente 3 semanas. Una vez confirmados los embriones sanos, se programa la criotransferencia.

Endometrio inadecuado en el ciclo fresco

Si el endometrio no alcanza el grosor o la estructura óptima durante el ciclo de estimulación, se pospone la transferencia. Vitrificar los embriones permite preparar el útero en un ciclo posterior con mejor receptividad endometrial.

Mayor flexibilidad en la programación

Disponer de embriones vitrificados permite elegir el momento más adecuado para la transferencia desde el punto de vista médico, personal o laboral, sin las restricciones temporales de un ciclo en fresco.

Ciclo natural vs. ciclo sustituido

Existen dos formas principales de preparar el útero para una criotransferencia. El equipo médico elige la más adecuada según cada caso. Los estudios científicos no muestran diferencias significativas en las tasas de embarazo entre ambas.

Ciclo natural

Se aprovecha la ovulación espontánea de la mujer sin necesidad de medicación hormonal (o con mínima intervención). Se monitorizan los niveles hormonales y el desarrollo folicular mediante ecografías y analíticas para detectar la ovulación. La transferencia se programa en función del día de ovulación.

Ventajas: menor carga hormonal para la paciente, proceso más fisiológico, menos medicación y efectos secundarios.

Indicada cuando: la mujer tiene ciclos menstruales regulares y ovulación espontánea documentada.

Ciclo sustituido (con preparación hormonal)

Se administra medicación hormonal exógena (estrógenos y progesterona) para preparar el endometrio de forma controlada. No se produce ovulación, lo que permite mayor flexibilidad en la programación de la transferencia.

Ventajas: mayor control sobre el momento de la transferencia, ideal para mujeres con ciclos irregulares, mejor sincronización endometrio-embrión.

Indicada cuando: la mujer tiene ciclos irregulares o anovulatorios, cuando se necesita mayor control de la programación, o en casos de endometriosis o disfunción ovárica.

Flexibilidad en la programación

Permite elegir el momento más adecuado para la transferencia, cuando el endometrio presenta las mejores condiciones para la implantación. Esto es especialmente útil tras un PGT o cuando la paciente necesita ajustar el calendario por motivos personales o médicos.

Mejora las tasas de implantación

Los embriones se seleccionan por su calidad y se transfieren en un entorno uterino óptimo, sin la influencia de la medicación de estimulación ovárica del ciclo de FIV.

Proceso simplificado y poco invasivo

No requiere estimulación ovárica ni punción folicular, lo que reduce la carga física y emocional para la paciente. Una nueva oportunidad sin volver a empezar todo el proceso desde cero.

Mayor receptividad endometrial

Al separar la estimulación de la transferencia, el endometrio se prepara de forma específica, lo que puede favorecer la implantación frente a una transferencia en fresco, especialmente en pacientes cuyo endometrio se ve afectado por la medicación hormonal del ciclo de FIV.

Fases del tratamiento paso a paso

Alimentación e hidratación

Dieta mediterránea rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva. Prioriza alimentos ricos en ácido fólico (espinacas, espárragos, legumbres) y omega-3 (pescado azul, nueces). Reduce los procesados, azúcares refinados y cafeína. Hidratación adecuada (1,5-2 litros de agua al día).

Actividad física moderada

El ejercicio moderado (caminar, yoga, natación) es beneficioso durante la preparación. Evita los deportes de alto impacto, los esfuerzos intensos y cargar peso. Tras la transferencia, mantén una actividad normal suave a partir del segundo día (no es necesario reposo absoluto).

Gestión del estrés y apoyo emocional

El estrés crónico puede afectar a la receptividad endometrial. Practica técnicas de relajación (mindfulness, meditación, respiración diafragmática). HM Fertility Center ofrece soporte emocional como parte del programa FivCare, con acompañamiento desde la primera consulta hasta el embarazo.

Hábitos a evitar

Tabaco (afecta a la receptividad endometrial y a las tasas de implantación), alcohol (evitar durante todo el proceso) y exposiciones a tóxicos ambientales (disruptores endocrinos). Tras la transferencia, evita los baños de inmersión (piscina, bañera, playa) durante la betaespera.

Síntomas normales en la betaespera

Tras la transferencia es normal experimentar leve hinchazón abdominal, molestias tipo menstrual, tensión mamaria, cansancio y cambios de humor por efecto de la progesterona. Un ligero manchado puede ocurrir y no siempre indica fracaso. Contacta con el equipo médico si tienes sangrado abundante, dolor intenso que no cede con paracetamol o fiebre superior a 38 °C.

En HM Fertility Center, la criotransferencia embrionaria alcanza una tasa de éxito del 60 % tras la transferencia de un embrión crioconservado (datos acumulados tras tres ciclos, 2023).

¿Es mejor transferir embriones frescos o congelados? Los estudios científicos más recientes demuestran que las tasas de éxito con embriones vitrificados son comparables —e incluso superiores en algunos casos— a las de embriones frescos. La principal razón es que en una criotransferencia el endometrio no está expuesto a los efectos de la medicación de estimulación ovárica, lo que puede favorecer una mejor receptividad endometrial. Un metaanálisis publicado en Human Reproduction Update (Rienzi et al., 2017) confirmó que la vitrificación no afecta negativamente a las tasas de supervivencia, implantación ni embarazo de los embriones.

Factores que influyen en el éxito:
Calidad del embrión vitrificado: los embriones de buena calidad morfológica en estadio de blastocisto tienen las mejores tasas de implantación.
Edad de la mujer en el momento de la vitrificación: los embriones creados con óvulos de mujeres más jóvenes tienen mayor probabilidad de éxito, independientemente de la edad en el momento de la transferencia.
Receptividad endometrial: un endometrio de grosor y estructura adecuados es fundamental para la implantación.
Técnica de vitrificación: los laboratorios con protocolos rigurosos alcanzan tasas de supervivencia embrionaria superiores al 95 %.
Número de embriones disponibles: disponer de varios embriones vitrificados aumenta las posibilidades acumuladas de embarazo.

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Preguntas frecuentes sobre la criotransferencia embrionaria

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